Nutri-Score E sulla confezione di un prodotto

En Europa continúa el avance del Nutri-Score (NS), una de las mejores etiquetas frontales del mundo, que ayuda a los consumidores a interpretar la etiqueta obligatoria ya presente en la parte posterior del empaque de todos los alimentos. El sistema NS ha sido validado científicamente con más de 100 publicaciones. Tras su introducción en Francia, España, Suiza, Alemania, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo, recientemente Portugal también ha decidido adoptarlo. Incluso en China, en Shanghai, se está experimentando con una etiqueta similar al NS.

Situación en Italia

En Italia se ha adoptado el sistema NutrInform Battery (NB), una etiqueta frontal que básicamente reproduce la declaración nutricional obligatoria  ya presente al reverso de los empaques. Por tanto, se trata de un duplicado que no simplifica la etiqueta situada en la parte posterior del paquete. Aparte de la empresa Ferrero, prácticamente ninguna empresa italiana lo ha adoptado. La etiqueta a batería es poco conocida. Por otra parte, se trata de una etiqueta tan compleja que resulta inútil. Para poder interpretarlo es necesario descargar una aplicación smartphone y escanear todos los alimentos que se  consumen en 24 horas para valorar si ha habido un consumo excesivo de azúcares, grasas o cualquier otro nutriente. Al final queda por entender, por ejemplo, en  el caso en que se  haya excedido de ácidos grasos saturados, qué alimento introducido ha desequilibrado la dieta.

Plum Cake Kinder con Nutrinform Battery
La NutrInform Battery es la alternativa italiana al Nutri-Score, adoptada por ahora casi únicamente por Ferrero

En definitiva, parece una broma… que eminentes científicos del CREA*, del ISS (Instituto Superior de Salud) y varios investigadores han apoyado incondicionalmente, incluso con algunas publicaciones ‘científicas’. Las descargas de la aplicación NutrInform Battery en sus dos años de existencia son pocas, los comentarios de quienes la han probado son despiadados. En conclusión, en Italia la etiqueta de la batería no fué totalmente implementada ¡un fracaso total!

¿Cómo llegamos a esta situación?

¿Para qué sirve la etiqueta frontal del paquete y por qué las organizaciones de salud mundiales más importantes (OMS, WCRF) esperan su adopción? ¡Para ayudar a los consumidores a elegir alimentos con un mejor perfil nutricional! La industria alimentaria no tiene ningún interés en proteger la salud de la población, su principal objetivo es vender sus productos y un consumidor informado compra menos productos ricos en azúcar, grasas y sal.

El profesor WPT James, uno de los mayores expertos en nutrición y políticas nutricionales del mundo, afirmó hace casi 30 años que la industria alimentaria siempre se ha opuesto a una etiqueta (entonces se llamaba ‘etiqueta semáforo’) que pudiera informar visiva y rápidamente: el consumidor controla la calidad nutricional de los productos comercializados.

Nutri-Score su una confezione di pancetta o bacon in stick; concept: etichette a semaforo
La industria alimentaria francesa también luchó contra la introducción del Nutri-Score, sin éxito

La industria alimentaria en Europa, hasta 2012, gastó más de mil millones de euros en lobby para bloquear la entrada en Europa de la etiqueta semáforo inglesa, precursora del Nutri-Score francés. Este último, de hecho, fue creado utilizando los mismos algoritmos que subyacen a la etiqueta inglesa. La industria alimentaria francesa hizo todo lo posible para bloquear el Nutri-Score antes de su introducción en Francia, proponiendo una etiqueta alternativa, pero sin éxito. La comunidad científica, los medios de comunicación, la opinión pública y algunos políticos vanguardistas de Francia han conseguido bloquear la empresa ANIA, la poderosa industria alimentaria francesa.

La industria alimentaria italiana contra el Nutri-Score

En Italia, para bloquear el Nutri-Score, la industria alimentaria intentó seguir el mismo juego: en 2020 adoptó una nueva etiqueta alternativa, NutrInform Battery, incluso antes de que se publicaran 2 o 3 estudios en su apoyo pagados por Federalimentare (Federación italiana de la industria alimentaria).

Fue un éxito rotundo y sin un solo golpe: la etiqueta italiana, sin haber sido validada, fue adoptada en Italia en un tiempo récord el 12/07/2020 mediante un decreto de ley. NutrInform Battery es una etiqueta frontal opcional creada en Italia por la industria alimentaria (Federalimentare) en colaboración con cuatro ministerios (Agricultura, Desarrollo Económico, Asuntos Exteriores y Salud), el Instituto Superior de Salud y CREA.

En la práctica, en Italia la industria alimentaria, con el consenso de todos (expertos, medios de comunicación, políticos) ha conseguido imponer una etiqueta falsa en la parte frontal del empaque (inútil e incomprensible para el consumidor) y conseguir lo que la industria alimentaria francesa no había podido hacer. No importa si nadie en Italia conoce o utiliza NutrInform Battery, el objetivo era bloquear el Nutri-Score y ¡listo!. Después, políticos y medios de comunicación italianos ayudaron a crear la narrativa de la marca francesa contra la excelencia del Made in Italy y varias incoherencias que aún hoy continúan (ver más abajo)

No al Nutri-Score Francesco Lollobrigida X 29.04.2024

¿Quién tiene la mayor responsabilidad por todo esto?

¿Cómo se explica que científicos de ocho países europeos (nueve de ellos, el Reino Unido, que sentó las bases del Nutri-Score con sus etiquetas semáforo) reconozcan que la etiqueta francesa tiene una base científica tan sólida que la hayan adoptado en sus respectivos países, mientras que en Italia todos los ‘expertos’ están en contra del Nutri-Score y a favor de NutrInform Battery, una etiqueta no validada y objetivamente insostenible?  Europa avanza científicamente y nos ponemos en ridículo con estas falsedades (ver más abajo), con los nombres de algunas autoridades (presidente de Crea y ex vicepresidente del INRAN):

Nutri-Score etichetta semaforo

En Italia no existen condiciones para implementar políticas nutricionales serias por tres razones:

  1. No hay expertos en nutrición que estén seriamente interesados ​​en las políticas nutricionales.
  2. La clase política parece frágil, con cambios rápidos y poca autoridad para llevar a cabo lo ordinario; es impensable que tenga la fuerza para promover iniciativas de salud pública cuyos resultados sólo pueden verse a largo plazo, en contra de los intereses de la industria alimentaria (Federalimentare factura más de 180 mil millones, Coldiretti tiene 1,6 millones de miembros).
  3. Todos los medios de comunicación, salvo algunas excepciones, están gestionados por grupos de interés económicos y financieros. Por tanto, su misión no es proporcionar información, sino propaganda. Federalimentare o las distintas multinacionales (por ejemplo Ferrero) pueden influir en ellos de diversas maneras, haciendo lobby y/o pagando espacios publicitarios…los periodistas que dirigen diferentes programas de televisión se alinean espontáneamente con el patrocinador en busca de oportunidades. Por ejemplo, en 2022 Ferrero gastó 300 mil euros diarios en Italia en publicidad y nunca ha ocurrido que nadie cuestione los anuncios de Nutella en programas nacionales, como ha sucedido en otros países.

Italia tiene una tradición culinaria que basa sus raíces en la Dieta Mediterránea, uno de los modelos de alimentación más saludables del mundo. Sin embargo, nuestro país tiene niños que se encuentran entre los más obesos del continente europeo. Esto también es el resultado de políticas nutricionales fallidas en las que la industria alimentaria italiana –en esencia– lideró a CREA, la ISS, el Ministerio de Salud y el Gobierno italiano. La historia italiana de la etiqueta frontal de la batería Nutrinform frente al Nutri-Score, que hemos contado aquí, lo demuestra claramente.

También podéis leer el artículo en italiano, inglés y francés.

*Nota

CREA: Consejo de Investigación en agricultura y el análisis de la economía agrícola. Organismo italiano de investigación dedicado a las cadenas de suministro agroalimentario con jurisdicción de derecho público, supervisado por el Ministerio italiano de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques. 

© Reproducción reservada Foto: Depositphotos, Il Fatto Alimentare, Publicaciones de Francesco Lollobrigida en X

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